sábado, 9 de abril de 2011

Se va Horacio, se va. Se va el General Luis...

Aunque ciertamente los hechos que dieron origen al célebre merengue "La Batuta" de Morel y Hernández no se parecen en nada a la actual situación política dominicana, el anuncio del Presidente Leonel Fernández de que opta "de manera voluntaria" a no presentarse a la reelección presidencial me trajo de inmediato el estribillo de la canción a la mente. Sin embargo, podríamos hacer ciertos paralelismos que resultarían un tanto incómodos entre nuestro país hoy y lo que pasó entre 1902 y 1903.
Las ansias de poder de Horacio Vásquez, alimentadas por las disputas con el presidente Jimenez provocó el desastre del sitio de Santo Domingo, en el que tras la muerte de Casimiro Cordero y Aquiles Álvarez, el general azuano Luis Pelletier, dio orden de replegarse al grito de "sálvese quien pueda porque Horacio ya calló".
En ese momento terminó un periodo marcado por las disidencias, las infidelidades políticas, las injurias, los asesinatos, las conspiraciones, la corrupción gubernamental y el desastre generalizado. Hoy, Leonel Fernández decide terminar su periodo constitucional y marcharse a casa. Eso está muy bien. Lo que no está bien es el hecho de que el tuvo la idea de volver a presentarse, a sabiendas de que nuestra constitución prohibe taxativamente la reelección presidencial. Se vende como un demócrata pero no es más que un déspota que da cobijo a los cientos de corruptos que copan las instituciones públicas. Dice que se va "de manera voluntaria, para evitar posibles tensiones a la sociedad dominicana y consolidar el proceso democrático, además de afianzar aún más la nueva Constitución”.
Será sinvergüenza! Cree que puede engañar al pueblo con decir palabras bonitas (porque no podemos negarlo, es un gran orador). La gente está harta de tanta miseria, de que se siga yendo la luz cada día sin que él mueva un dedo para resolver la situación. La gente está cansada de ver a los mimos de siempre ocupando las carteras ministeriales cuando es "vox populi" que se están llevando todo el dinero en sus bolsillos, comprando mansiones millonarias que no podrían permitirse ni habiendo nacido tres veces y vivido una media de 80 años.
El sabe perfectamente aunque vaya a “Declinar, de manera voluntaria y espontánea, con actitud de desprendimiento, a una nueva repostulación presidencial” que el pueblo se levantaría en armas si hiciera falta para no permitir un atropello más. El pueblo dominicano es un pueblo luchador que no se merece la caterva de malos gobernantes que le ha tocado a lo largo de la historia. Estos burócratas de pacotilla no creen en el progreso, no tienen un plan de gobierno fuerte, no hacen absolutamente nada por los derechos sociales. Sólo saben aliarse con las fuerzas más oscuras de la curia con el fin de coartar las libertades, limitar el Estado de Derecho y la democracia social. Legislan a golpe de beneficios: el que me ofreces tú y qué te doy yo.
Y así quiere venirnos con su labia trasnochada a venderse como el más demócrata, como aquel que decide "de forma voluntaria" sin estar obligado por ello a no presentarse por un periodo más. MENTIRAS Y MÁS MENTIRAS.
Sólo espero que no quiera imponer a "la pichona" como opción dentro de las filas de su partido. Que respete la institucionalidad, que mande a los tribunales a aquellos que han robado el dinero del pueblo, que someta a las empresas que no cumplen con la legalidad establecida, que resuelva los problemas básicos de los dominicanos: comida, educación, libertades y derechos sociales.
Que te vaya bien, Leonel. No te esperamos otra vez. Sólo deseo que te vayas a descansar y a disfrutar tu vida y que no vuelvas como Horacio. Ya'ta bueno, mi hermano!