sábado, 8 de agosto de 2015

Te recuerdo, Tab.


No pareció nunca que fuéramos compatibles. 
Tu calma contrastaba con mi locura.
Tu cuerpo menudo se alejaba de mis esquemas. 
Y tu delicadeza era un grave problema para mi hiperactividad.  

Tu piel oscura me invitaba a conocer lo prohibido 
y tus labios me llevaron a las profundidades de las junglas de Madagascar. 

Penetré en tu cuerpo una y otra vez hasta que el compás se hizo tan nuestro 
que el ritmo nos traía los más profundos gemidos y los suspiros más elocuentes, 
todo en medio de un mar de susurros como ese mar de África que baña tu isla. 

Y me seguías a donde quiera que iba.
Y me mirabas con ojos de amor hasta que tus grandes ojos iluminados encendieron mi corazón 
y lograste atraparme en los reflejos fulgurantes de tu sonrisa. 

Y era tu cuerpo el que me gustaba abrazar cuando nos dirigíamos al mundo de los sueños. 
Y era tu cara la que anhelaba ver cada domingo por la mañana. 
Y eran tus manos las que me gustaba sentir acariciando mi pecho 
y ver tu pelo planchado debajo de cualquier objeto que lo mantuviera en su sitio. 

Presumido, exótico y bello. 
Así te recuerdo, Tab, queriendo atrapar mi torbellino entre tus manos y finalmente rindiéndote a mi incapaz de parar este huracán que llevo por dentro y que explota en cada momento. 

Y quisiste despedirte, y fue memorable. 
Hicimos el amor como nunca antes.
Mis manos apretaban tu cuello mientras tu cintura se movía con ganas, sin miedo. 
Tus ojos en blanco me indicaban el buen momento 
y el alarido final cuando estallamos al mismo tiempo fue un canto de sirenas en plena emergencia. 

Y mis aguas inundaron tus adentros.
Y caí exhausto poseído por mil espasmos y un alivio indescriptible. 
Y me quede ahí, sobre ti. Abrazándote. 
Abrazándonos mientras nos besábamos y nos decíamos te quiero. 

miércoles, 29 de julio de 2015

Y vuelve y vuelve: la Reelección (enésima edición).

     Los dominicanos olvidamos muy pronto las graves consecuencias de los males que han asolado históricamente nuestro país. La memoria selectiva de la que hacemos gala nos dota de una capacidad única para borrar de nuestras mentes episodios verdaderamente desagradables y personajes tan funestos de nuestra historia nacional que resulta sumamente aterrador mirar desde fuera, abstrayéndonos por un momento, para ver cuáles son los resultados de esa situación. 

Por poner sólo unos cuantos ejemplos me referiré al General Pedro Santana, quien combatió valerosamente en la guerra de la independencia contra Haití, pero de cuya hoja de vida completa hemos borrado que él mismo dio uno de los primeros golpes de estado contra la estabilidad política de la incipiente República (el primero lo dieron los Trinitarios contra la Junta Central Gubernativa, encabezados por Francisco del Rosario Sánchez), que vendió la República Dominicana a España firmando la Anexión, al tiempo que era nombrado Marqués de Las Carreras, título nobiliario creado para él en exclusiva por la Reina Isabel II. 

El hombre que impuso a la fuerza la incorporación del artículo 210 en la Constitución del 6 de noviembre de 1844, que le revestía de poderes ilimitados; el mismo que llevó al patíbulo a Maria Trinidad, a los hermanos Puello, a Duvergé, a Sánchez, el que expatrió a toda la familia Duarte y exilió a los trinitarios, hoy descansa en el Panteón Nacional de los héroes de la República al lado de aquellos a los que hizo tanto daño.

Santana inauguró los procesos reeleccionistas en República Dominicana, siendo Presidente en varias ocasiones, moda a la que se apuntó inmediatamente Buenaventura Báez quien después de un primer mandato logró la reelección en cinco ocasiones. 

Pero ellos no fueron los únicos en negarse a soltar La Ñoña, aunque es preciso señalar que algunos lo hicieron a razón del surgimiento de situaciones excepcionales que encerraban, generalmente, procesos de inestabilidad política, pero sobre todo por guerras entre caciques regionales que desataron cruentos enfrentamientos entre hermanos. 

Por ejemplo, Ignacio Maria González fue cuatro veces presidente; y detrás de él vino una inmensa pléyade de gobernantes reeleccionistas entre los que se encuentran José María Cabral, Cesario Guillermo, el dictador  Ulises Heureaux, Horacio Vásquez y Juan Isidro Jimenez, presidente de la República en dos ocasiones. 

Trujillo fue Jefe del Estado durante treinta años, aunque se escudara detrás de varios presidentes títeres durante ese periodo, como lo fueron su propio hermano Héctor Bienvenido Trujillo y Manuel de Jesus Troncoso; Joaquín Balaguer se sentó en la silla más de veinte años y allí mismo fue donde perdió la vista, mientras que Leonel Fernández, el último de la saga que hasta hace unos días pretendía reelegirse, suma, de momento, tres periodos.

En cualquier caso, la vena reeleccionista nos viene desde el momento mismo de la fundación de la nación y se presenta generalmente en personas que se erigen como únicos salvadores de la patria, que piensan que sin ellos todo se iría más a la mierda de lo que ya está. En definitiva, se creen (o más bien les hacen creer) que son dioses. 

Pero volviendo a la actualidad, la modificación de la Constitución de la República, votada por mayoría absolutísima de la Asamblea Revisora el pasado 13 de junio, encierra una serie de cuestiones que hay que explicar con detalle para alejar los fantasmas de la confusión que son muy propensos a aparecer en momentos como estos en los que se acercan las elecciones. O mas bien, a los mensajes de desinformación que parecen inocentes, pero que en realidad están hechos a conciencia con el fin de mentir deliberadamente.

Antes que nada quiero dejar bien clara mi posición respecto a la reelección presidencial para que no haya ningún género de dudas acerca de mis convicciones y que a nadie se le ocurra alegremente llamarme alguna cosa distinta a la que tengo como bandera. Soy peñagomista. Y como peñagomista soy anti-reeleccionista. Punto. 

Ahora bien, analizando la historia nacional, me parece absolutamente necesario fijar una posición respecto al tema que esté acompañada de una definición más acorde con nuestra realidad, con las acciones de nuestros dirigentes y, sobre todo, con los verdaderos deseos del pueblo dominicano. 

Es decir, como en nuestro país no será jamás posible eliminar la reelección presidencial, no solo porque se nos imponga desde las altas esferas gubernamentales u organizativas de los partidos políticos en los distintos momentos históricos, sino más bien porque la misma cuenta con un gran apoyo popular siempre que sale a relucir, entonces creo que lo más adecuado es el asentamiento definitivo en nuestro Ordenamiento Jurídico (y que lo asumamos ya como una realidad) de una limitación de mandatos que prohiba expresamente la perpetuación de una figura en el Palacio Nacional.

Esto significa que sea posible que un mandatario llegue a la silla, cumpla su período constitucional y tenga la posibilidad de (si así lo desea el pueblo mediante el voto) gobernar por un periodo más, de forma sucesiva o discontinua, tras el cual se tenga que ir a su casa, tal y como sucede en muchísimos países del mundo donde la limitación de mandato es una realidad que soluciona los problemas de cambios constitucionales a medida de las ambiciones de los gobernantes.

Dicho esto, paso a aclarar un punto: la modificación constitucional que se acaba de producir NO es un restablecimiento de la reelección presidencial. Los legisladores NO han firmado poner nuevamente la reelección en la Constitución, sencillamente por una razón: la reelección presidencial existe en nuestro país desde la modificación constitucional que alentó el Presidente Hipólito Mejía durante su periodo de gobierno 2000-2004, con la que se eliminó la limitación expresa que habíamos logrado los perredeistas en 1994 tras el mayúsculo fraude electoral contra José Francisco Peña Gómez.

La Constitución de 2010 firmada por el Presidente Leonel Fernández cambió las reglas del juego y propuso una fórmula en la que la reelección era perpetua, sin fin, a diferencia de lo hecho en 2002 y muy alejado de lo que se ha aprobado este 2015. 

Para que quede meridianamente claro: la modificación constitucional de hace unas semanas es una copia exacta de la que hicimos en el gobierno de Mejía. Por tanto, resulta cuanto menos curioso que quienes apoyaron dicho rompimiento con los principios básicos antireeleccionistas del Partido Revolucionario Dominicano y que se apresuraron a tirar por los suelos todo lo conseguido después de años de luchas contra los gobiernos balagueristas, sustentando una acción que no va en nuestro ADN revolucionario, hoy sean férreos defensores de lo contrario, solo porque quienes la propusieron son los seguidores del Presidente Danilo Medina, que no es uno de los nuestros. La incoherencia se ha apoderado de ellos hasta el punto de que han olvidado completamente que los culpables de que Leonel Fernández volviera al palacio presidencial en el 2004 fuimos nosotros mismos. 

Todos sabemos que hubo oposición dentro del seno del PRD porque los legisladores peñagomistas se negaron a aprobar algo por cuya prohibición José Francisco se dejó tanto. No obstante, la compra de voluntades (todos sabemos que se pagó con dinero en efectivo y con promesas de cargos en el tren gubernamental a mucha gente para que apoyaran la modificación constitucional) dio finalmente con su aprobación. 

Antes de fijar una posición tan importante como "reelección si, reelección no", quienes hemos tenido protagonismo en ello, tenemos necesariamente que revisar lo que hemos hecho, mirando a nuestro pasado reciente y asumiendo nuestras responsabilidades, que son muchas. Criticar por criticar sin haber mirado antes, al final nos deja despojados de toda razón porque la historia no es un cuento de hadas, es una realidad que nos pesa como losas. 

Hemos recuperado la reelección con limitación de mandato y para cualquier demócrata eso ha de ser un logro, nunca un handicap. 

miércoles, 28 de agosto de 2013

I HAVE A DREAM

Hoy se cumple el 50 aniversario del discurso de Martin Luther King Jr., Probablemente el discurso más famoso de la historia. 

En él, el Dr. King habló del sueño que tenía, del sueño de cada uno de los afroamericanos que seguían viviendo bajo el manto infame de la discriminación por el color de su piel en los EEUU. 

Su lucha por los derechos civiles de los negros es uno de los más grandes ejemplos de amor a la libertad, la igualdad y la solidaridad entre todos los seres humanos.

Poco más tengo yo que agregar sobre la figura de Martin Luther King Jr., ya conocemos su dimensión histórica y su trascendencia. 

Su sueño es el que encarna ahora Obama, un hombre negro que ha llegado a la presidencia de un país en el cual hace tan sólo cincuenta años a la gente como él se les trataba con la punta del pie. 

Ese sueño es el que tenemos a diario en cada rincón del mundo donde la diversidad en su amplio sentido se expresa. Soñamos con que las diferencias se acaben y que lo único superior sea la defensa de la igualdad entre todos los hombre y mujeres de la tierra. 


A continuación reproduzco el célebre discurso de Martin Luther King Jr.

"Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo. Creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creado iguales.

Yo tengo un sueño que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad 

Yo tengo un sueño que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.

Yo tengo un sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir de la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.

Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.

Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: "Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad". Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad.

Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania! Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad!

Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo spiritual negro: "¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!".

miércoles, 31 de julio de 2013

CONTESTANDO ALGUNAS CUESTIONES SOBRE HAITÍ

Hace unos días difundí una noticia a través de Twitter publicada por un diario de tirada nacional en la República Dominicana en la que se daba cuenta de las buenas relaciones que experimentan los ejecutivos dominicano y puertorriqueño y en la que se resaltaba la muy buena noticia de que el gobierno de la Isla del Encanto aprobará en lo próximo una ley con la que se otorgará a los dominicanos residentes en Puerto Rico de manera ilegal un documento de "libre circulación" que les permitirá con posterioridad regularizar su situación administrativa.

La noticia fue bien acogida por lo que eso supone para los dominicanos que residen desde hace muchos años en la tierra de Hostos. Ha sido muy celebrada por la autoridades dominicanas que se han mostrado dispuestas a colaborar.

Mi reflexión en Twitter iba en la línea de que si Puerto Rico reconoce el derecho de libre circulación a los dominicanos en su territorio, aunque estos se encuentren en situación irregular, ya es hora también de que la República Dominicana haga lo mismo con los nacionales haitianos que viven en el país.

Reacciones a favor y otras en contra (estas últimas sin ninguna argumentación objetiva que las sustente). Pero me causó especial atención las que esgrimió (tras mi requerimiento) el tuitero @OrtegaAbreu, un dominicano residente en España y que estudia en la Universidad de Sevilla, según reza su bio en la conocida red social.

Mi tuit fue el siguiente:  aprobará una ley q dotará a dominicanos ilegales de "documento de libre circulación". Ahora le toca a hacerlo con .


A lo que @OrtegaAbreu me contestó: es insostenible y poco adecuado, en estos momentos, que RD hago lo mismo con Haití.



Y le dije: Dime las razones. Confío en que lo puedas argumentar objetivamente.


Y estas son las razones que me da el compatriota: las contestaré una a una.


1. El número de dominicanos en PR no es el mismo que el de haitianos en RD .


Cierto. En República Dominicana hay un número significativo de haitianos que no sólo son los encargados de hacer los trabajos más duros que los dominicanos rechazan, como el corte de la caña. Trabajan en condiciones infrahumanas y en gran medida en semiesclavitud, sin derechos sociales, sin acceso a la sanidad, a la educación y a tener un documento de identidad que les permita ejercer los derechos más básicos que son inherentes a todo ciudadano, independientemente del lugar del planeta en donde haya nacido.

Sus hijos nacidos en territorio dominicano no son reconocidos como tales por la absurda aplicación del ius sanguinis, que no deja de ser una excusa para negar la nacionalidad a cientos de niños y niñas a los que se les impide estar escolarizados o tener cualquier derecho básico.


Por si a alguien se le olvida los dominicanos que han entrado en Puerto Rico en su mayoría lo han hecho mediante los mortales viajes en yola. Ellos no han llegado allí en avión o cruzando legalmente el Canal de la Mona en ferri. Lo han hecho sin documentación y allí han encontrado trabajo, en condiciones también diferentes a la de los mismos puertorriqueños, pero el trato y la evolución que han tenido en aquel país es totalmente distinta. A los hijos de dominicanos nacidos en PR se le reconoce como puertorriqueños, nunca se les ha negado el derecho a la escolarización y el acceso a la salud.



Pero lo más sorprendente de todo es que esas posturas xenófobas sigan teniendo predicamento en personas que han visto mundo, que han salido del país, como el amable tuitero que intervino en el debate. Como dije él vive en España, como yo, donde ambos gozamos (hasta el momento) de una educación y sanidad públicas y universales, que ha servido (hasta la aprobación de la nefasta ley sanitaria de la Ministra Mato hace un año) para atender a todos y a todas por igual, tengan o no papeles legales.



¿Si disfrutamos de unas cosas por qué se las negamos a otros? ¿A caso no son también seres humanos? ¿O es que el rancio nacionalismo y ese odio perpetuo hacia Haití, contra los negros, nos impide ver la realidad del mundo?



Muchos dominicanos viven en España de forma irregular. Llegaron en avión con "machetes", como turistas o como estudiantes y se han quedado. Una gran parte se ha beneficiado de la reagrupación familiar, cosa que también podría aplicarse en RD con los familiares de los haitianos que trabajan y residen en el país, y conformamos una población que supera los 100.000 (si contamos a los nacionalizados y a los que no están en ningún registro oficial).


2. Las injustificables medidas comerciales adoptadas por Haití en contra de RD.

¿Cuáles medidas? ¿La de los pollos? Pero por Dios! 
A esto voy a responder sólo con un ejemplo: Si yo fuese el Presidente de la República Dominicana y la salud de mis conciudadanos estuviera en peligro por la extensión de una enfermedad, o de lo que sea, que pudiera causar graves estragos en la población, sería el primero en autorizar la paralización del comercio del producto que estuviera en tela de juicio hasta tanto se descartara cualquier peligro.


Es una reacción lógica y no es ninguna afrenta contras RD como se ha pretendido vender desde la derecha mediática y política del país. El conflicto de los pollos y los huevos fue una pantomima que lo único que produjo es vergüenza a los que tenemos dos dedos de frente. Ese tipo de cuestiones se resuelven en los despachos y con la mayor discreción porque son cuestiones que afectan directamente a la imagen del país y sobre todo a su economía. 


La estrategia de los Vincho Castillo y otros altos cargos del gobierno y de la oposición, legisladores y hasta representantes de distintas confesiones religiosas, fue sumamente penosa y totalmente errónea, y lo único que provocó fue el pulso entre ambos gobiernos. Haití también quiso defender su soberanía, ya que a muchos se les olvida que también es un país soberano como la RD y que decide internamente lo que le conviene o no.


3. y el más importante el grado de integración de los haitianos en RD es casi nulo.


Me lo dijo de verdad y yo lo he flipado en colores y en televisor de plasma para mas INRI. Y le contesto: No puede haber integración cuando la misma no se hace de forma bidireccional. Es decir, no sólo los haitianos tienen que integrarse (eso sería asimilasionismo, que está demostrado es un fracaso como modelo de integración. Sólo hay que ver a Francia y sus conflictos sociales), los dominicanos deben contribuir a lo mismo y hacerse coparticipantes del proceso de interculturalidad que supone la interacción con Haití, o con los nacionales de cualquier país que lleguen a la República (teneos chinos, árabes, sudamericanos, europeos, etc). Lo que hemos hecho en RD es promover la "guetización" de los haitianos confinandolos en los bateyes y con extremo cuidado de no puedan salir de ahí.

Cabe preguntarse si los dominicanos que residimos en otros países hemos adoptado las costumbres de esos países así sin más. La respuesta es NO. Hemos, mayoritariamente, hecho un vínculo de convivencia, que por demás es normal, y en algunos países, como en los EEUU, por ejemplo, hemos mantenido nuestra identidad intacta, gracias al modelo multicultural que explotan, que por demás no es tampoco el más recomendable.

En definitiva, el grado de integración de las personas va a depender de qué modelo apliquemos. En España parece fácil para nosotros los dominicanos por el idioma y otras cuestiones. Pero la realidad es que en este país se ha entendido la integración como algo que corresponde a ambas partes. Si no no se explicaría porqué se integran los árabes o los nacionales de los países del este.

República Dominicana es la única responsable de los problemas aún no resueltos con los nacionales haitianos que residen en su territorio. La xenofobia es lo que ha marcado el accionar del Estado, impregnado de elementos racistas y un odio por conflictos históricos que a doscientos años vista ya deberían haberse superado.

Pues lo dicho: en Puerto Rico dan papeles a los dominicanos, en RD deberían hacer lo mismo con los haitianos, aunque sólo sea por respetar los fundamentales derechos humanos.





martes, 30 de abril de 2013

1 DE MAYO: ¡A LUCHAR!

Los últimos datos del paro, publicados hace tan sólo unos días, nos muestran una realidad que durante el último año el Gobierno de España nos ha querido maquillar: la Reforma Laboral que aprobaron no sirve para nada, se sigue destruyendo empleo aceleradamente y lo peor es que no hay soluciones posibles a corto o mediano plazo para atajar la sangría del empleo.

Este será el Primero de Mayo más triste de los que se recuerdan en democracia. Con una tasa de paro superior al 27%, según los datos de la EPA, con un número que quema todas las retinas de los que somos sensibles al drama del desempleo: 6.202.700 personas sin trabajo, a los que Mariano Rajoy y su equipo de Gobierno proponen únicamente "paciencia". 

En tan sólo un año el Gobierno de la mentira ha incrementado las listas del paro en 563.200 personas, y los muy cínicos se congratulan de que el ritmo de destrucción de empleo ha disminuido, como si eso fuera algún consuelo.

Lo cierto es que el drama del paro se ceba especialmente con los jóvenes (la tasa de paro juvenil ronda el 60%) y las mujeres, que son el 27,61%. Más de medio millón de personas ya son parados de larga duración que no han encontrado trabajo desde hace más de un año. 

Y para todo eso Rajoy pide paciencia...

No se puede tener paciencia cuando el Partido Popular llegó a La Moncloa con un programa de gobierno lleno de mentiras, y del que sólo ha llevado a cabo el impulso de reformas legislativas que cercenan la libertad, como por ejemplo el proyecto estrella del Ministro Gallardón sobre el aborto; o, en otro caso, la "privatización" del litoral español con la nueva reforma de la Ley de Costas.

Prometieron crear millones de puestos de trabajo, y ya vamos rumbo al segundo año de gobierno conservador y lo único que han aportado al país son más personas desempleadas; precariedad en las relaciones laborales; exiliados económicos a diversos países de todo el planeta; la eliminación de becas y a las ayudas a la dependencia; el aumento del IRPF y el IVA; la negativa constante y sin razón a legislar en favor de la dación en pago y la pronta solución del problema de las hipotecas; a la criminalización y condena a muerte de los extranjeros sin permiso de residencia al negarles el acceso a la sanidad; un adoctrinamiento ideológico pretendiendo gobernar junto a la Conferencia Episcopal; y la promesa de volver a subir la edad de jubilación, con la excusa de que lo pide Europa. 

Engañaron a su electorado posicionándose radicalmente en contra de todas las políticas que precisamente hoy están llevando a cabo. Es un  gobierno, que aunque haya sido elegido democráticamente en las urnas, está ilegitimado para ejercer la acción de gobierno porque han hecho todo lo contrario a lo que se presentaron al examen ante los ciudadanos y ciudadanas. 

Responsabilidad política deben de tener todos los miembros del Gobierno. Por lo tanto, si se sintieran verdaderamente responsables estarían presentando ya mismo su dimisión. Pero no nos engañemos, intentarán aguantar estoicamente hasta final de la legislatura, a pesar de que el partido que les sustenta pasa por la más grave crisis que jamás haya tenido, embadurnado por casos de corrupción y una presunta financiación ilegal. Aguantarán a pesar de que una de sus Ministras está relacionada con dinero proveniente de la trama Gürtel. Ellos sí que tendrán paciencia y seguirán dando discursos en el Vaticano, mostrandose muy a favor de la derogación de la Ley de Matrimonio Igualitario.  

Este Primero de Mayo no hay lugar para las celebraciones. Los convenios colectivos están siendo quemados en piras de inconsciencia y abuso. La Reforma Laboral es un ataque brutal a los derechos de los trabajadores y las trabajadoras. Es la constatación del fracaso del gobierno de Rajoy. Todas las fuerzas las vamos a poner en las reivindicaciones de lo que es nuestro, de lo que nos pertenece como ciudadanos y ciudadanas.

Este Primero de Mayo, más que nunca, debemos gritar con fuerza que estamos aquí y que vamos a pelear por nuestros derechos, aunque nos repriman en las calles y nos quieran amordazar para que no podamos ni siquiera levantar la voz. 




Lesbianas y (in)Visibles

Por el simple hecho de ser mujeres ya parece que nacen marcadas, estigmatizadas, señaladas y condenadas a vivir constantemente defendiendo lo que es suyo; sus derechos, su vida. Tienen que luchar contra el mundo, contra su propio entorno para demostrar que son igualmente capaces que los hombres. Que esa burda falacia de que son "el sexo débil" no es más que la muestra de un pretendido ejercicio de dominación que ha funcionado durante muchos siglos, pero que llega a su final.

La propia Biblia ya las hace responsables del origen del pecado. Las mujeres son tan "malas" que llegaron a persuadir al "buen hombre" para que le comiera la manzana. Y eso que somos más de uno los que estamos convencidos de que ya había peras en el Edén, porque "las peras y las manzanas" existen desde el principio de los tiempos. 

En definitiva, la causa de las mujeres ha sido siempre enfrentarse a la opresión, defenderse del yugo del "sexo fuerte" y seguir adelante. Pero hay unas que llegan a sufrir muchas veces más que otras, simplemente por el hecho de ser negras, extranjeras, pobres o lesbianas. Una múltiple discriminación que aumenta exponencialmente las desigualdades que les afectan

La semana pasada conmemoramos el Día de la Visibilidad Lésbica, una fecha en la que la comunidad LGTB reivindica los derechos de las mujeres lesbianas: que se les vea y que ellas mismas decidan ser visibles. Tener referentes es algo sumamente importante, por eso se hace necesario el que políticas, empresarias, artistas y un largo etcétera de mujeres lesbianas, decidan dar el paso. 

Aparentemente en España las lesbianas lo tienen fácil. Sin embargo, siguen cargando en sus espaldas el peso del estigma como un pesado yunque. A pesar de todo ello, las leyes de matrimonio igualitario e identidad de género, aprobadas durante los últimos gobiernos socialistas, han ayudado grandemente a que esa salida del armario sea menos traumática. 

En otras latitudes las mujeres lesbianas sufren una persecución sistemática que les puede llevar a la cárcel, y el el peor de los casos a la muerte. África es el ejemplo más claro de esas políticas, con una veintena de países donde está prohibido cualquier manifestación de amor entre personas del mismo sexo. 

En algunos países africanos muchas mujeres han sido sometidas a "violaciones correctivas" para tratar de "curarlas" de la "enfermedad" que padecen. Y otras tantas son expulsadas de sus poblados por "brujas" y entregadas a las autoridades para que las juzguen. 

El oasis africano parece ser Sudáfrica, donde el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal. 

América Latina, por su parte, está viviendo un gran momento en la lucha por los derechos LGTB. Argentina y Uruguay ya cuentan con leyes en favor del matrimonio entre personas del mismo sexo. El Congreso colombiano acaba de rechazar una proposición de ley para regular el matrimonio LGTB en el país, tal y como obliga una sentencia del Tribunal Supremo. A pesar de ello, Colombia es un país donde se reconocen uniones civiles a los homosexuales, al igual que Ecuador, Brasil; algunos estados de México, y en Norteamérica Canadá y algunos estados de los Estados Unidos, que reconocen matrimonio o uniones civiles indistintamente. 

España ha servido de faro a muchos países de su entorno, tanto en Europa, donde podemos mencionar la reciente aprobación del matrimonio igualitario en Francia; como en América, donde los países de habla hispana se están apuntando al carro de la ampliación de derechos. 

La visibilidad ayuda. Por eso es importante que trabajemos para que esa visibilidad, para que el disfrute de los plenos derechos ciudadanos sean posibles. 

El año que viene estaremos celebran otro día más de la visibilidad lésbica, y seguro que ya serán más los nombres y los rostros de ellas. 

domingo, 14 de abril de 2013

MONARQUÍA O REPÚBLICA

Monarquía o República. En España parece el debate eterno que nunca encuentra una solución. Lo cierto es que la Monarquía es una institución arcaica que se fundamenta en la supremacía de uno/a (Rey o Reina) sobre los otros. Por más Monarquía Parlamentaria que nos arrope, es una contradicción mantener a unas personas de forma vitalicia en un cargo, que además será dejado en herencia a sus descendientes, cuando nuestra Constitución proclama la igualdad de todas y todos los españoles. 

No hay igualdad cuando una familia recibe un trato diferente al resto de las familias. No puede haber igualdad si el Jefe del Estado goza de una impunidad que le blinda ante cualquier intento de procesamiento judicial, mientras a cualquier hijo de los palotes se lo llevan a la cárcel por participar en una manifestación en la que sólo está defendiendo lo que es suyo, lo único que le queda: la libertad, su dignidad.

La institución monárquica se encuentra en sus horas más bajas. El "juancarlismo" está sumamente trastocado. Ya no es posible seguir manteniendo el discurso de las bondades del Rey Juan Carlos durante la transición, y ya ni siquiera vale el papel que desempeñó durante el golpe de estado del 23-F. Los escándalos protagonizados por su familia, y por él mismo, han prendido la mecha ciudadana y el sentir republicano vuelve a sentirse con más fuerza, a gritar y a pedir abiertamente la proclamación de la III República.

No sé si será más o menos caro mantener una república, quizá tampoco sea el sistema político más perfecto. Pero sí que garantiza una cosa: el hecho de que todas y todos tenemos las mismas oportunidades nos apellidemos González, Pérez, Fernandez o Borbón.

Viva la República!!!