domingo, 17 de abril de 2011

Déjame sentir

Desnudo, sin fuerzas, sin ganas de seguir en tu regazo,
buscando la forma de salir de ti y escapar sin volver a estar
sobre tu pecho informe, sobre tu cuerpo ardiendo,
sobre tu espalda oscura... sobre tu muerte incierta.

Escapar, no escuchar. Sentirme mío por primera vez
y dejar de entregarte el alma sin mirar, sin padecer.

Sentir que mis manos me tocan y que se han ido de tu cuello,
que anidan en mi sexo hasta enfriar mis ganas
o hasta que en la madrugada vuelva a despertar taimado,
acorralado por tu desintegrado cuerpo.

Alejado de tu aliento y ensordecido en mi deseo
sin poder escucharte un minuto más
porque no quiero que vuelvas a estar apabullandome
y destrozando mi mundo,
atormentando mis días, enloqueciendo mi vida.

Aléjate y déjame que ya he perdido el amor por ti
y no quiero más que sentir que mi ser está intacto
y tu sombra se borró... que todo llegó al fin.


sábado, 9 de abril de 2011

Se va Horacio, se va. Se va el General Luis...

Aunque ciertamente los hechos que dieron origen al célebre merengue "La Batuta" de Morel y Hernández no se parecen en nada a la actual situación política dominicana, el anuncio del Presidente Leonel Fernández de que opta "de manera voluntaria" a no presentarse a la reelección presidencial me trajo de inmediato el estribillo de la canción a la mente. Sin embargo, podríamos hacer ciertos paralelismos que resultarían un tanto incómodos entre nuestro país hoy y lo que pasó entre 1902 y 1903.
Las ansias de poder de Horacio Vásquez, alimentadas por las disputas con el presidente Jimenez provocó el desastre del sitio de Santo Domingo, en el que tras la muerte de Casimiro Cordero y Aquiles Álvarez, el general azuano Luis Pelletier, dio orden de replegarse al grito de "sálvese quien pueda porque Horacio ya calló".
En ese momento terminó un periodo marcado por las disidencias, las infidelidades políticas, las injurias, los asesinatos, las conspiraciones, la corrupción gubernamental y el desastre generalizado. Hoy, Leonel Fernández decide terminar su periodo constitucional y marcharse a casa. Eso está muy bien. Lo que no está bien es el hecho de que el tuvo la idea de volver a presentarse, a sabiendas de que nuestra constitución prohibe taxativamente la reelección presidencial. Se vende como un demócrata pero no es más que un déspota que da cobijo a los cientos de corruptos que copan las instituciones públicas. Dice que se va "de manera voluntaria, para evitar posibles tensiones a la sociedad dominicana y consolidar el proceso democrático, además de afianzar aún más la nueva Constitución”.
Será sinvergüenza! Cree que puede engañar al pueblo con decir palabras bonitas (porque no podemos negarlo, es un gran orador). La gente está harta de tanta miseria, de que se siga yendo la luz cada día sin que él mueva un dedo para resolver la situación. La gente está cansada de ver a los mimos de siempre ocupando las carteras ministeriales cuando es "vox populi" que se están llevando todo el dinero en sus bolsillos, comprando mansiones millonarias que no podrían permitirse ni habiendo nacido tres veces y vivido una media de 80 años.
El sabe perfectamente aunque vaya a “Declinar, de manera voluntaria y espontánea, con actitud de desprendimiento, a una nueva repostulación presidencial” que el pueblo se levantaría en armas si hiciera falta para no permitir un atropello más. El pueblo dominicano es un pueblo luchador que no se merece la caterva de malos gobernantes que le ha tocado a lo largo de la historia. Estos burócratas de pacotilla no creen en el progreso, no tienen un plan de gobierno fuerte, no hacen absolutamente nada por los derechos sociales. Sólo saben aliarse con las fuerzas más oscuras de la curia con el fin de coartar las libertades, limitar el Estado de Derecho y la democracia social. Legislan a golpe de beneficios: el que me ofreces tú y qué te doy yo.
Y así quiere venirnos con su labia trasnochada a venderse como el más demócrata, como aquel que decide "de forma voluntaria" sin estar obligado por ello a no presentarse por un periodo más. MENTIRAS Y MÁS MENTIRAS.
Sólo espero que no quiera imponer a "la pichona" como opción dentro de las filas de su partido. Que respete la institucionalidad, que mande a los tribunales a aquellos que han robado el dinero del pueblo, que someta a las empresas que no cumplen con la legalidad establecida, que resuelva los problemas básicos de los dominicanos: comida, educación, libertades y derechos sociales.
Que te vaya bien, Leonel. No te esperamos otra vez. Sólo deseo que te vayas a descansar y a disfrutar tu vida y que no vuelvas como Horacio. Ya'ta bueno, mi hermano!

lunes, 28 de febrero de 2011

AÚN ME HUELE A CAFÉ POR LA MAÑANA

Todavía recuerdo tu agradable olor a café,

Esos besos cariñosos que enrojecían mis mejillas con el tenue carmesí de tus labios.

Tus manos grandes y delicadas y esos dedos alargados cosquilleándome la espalda.

Recuerdo tu cara sonriente, esa tez oscura y tus gráciles gestos salpicados de alboroto.

Y esa imponente altura que a mis cinco años parecía insalvable

Con tus piernas largar y torneadas, ese caminar acelerado,

Tu dulce voz cantarina y esa alegría desbordada, tu paciencia tus bondades.

Ese cuerpo desnudo aquejado por los años, marcado por las líneas del tiempo.

Y tu pelo blanquecino, alisado.

Tu mirada sincera, y ese ímpetu continuo, esas prisas, esa entrega, esos días.

Me parece que sigues besando mis manos,

Acariciando mi pelo, arropándome al dormir,

Arrullándome en la cuna, enseñándome a soñar.

Inyectando en mi vida compromiso y valor.

Enseñándome a dar, desprenderme sin ni siquiera esperar.

Sí, creo que estás aquí, acompañándome al andar

Empujándome para que no me quede atrás. Alentándome,

Sigues aquí, te siento al amanecer cuando besas mi frente.

Te fuiste, inexplicablemente pero sé que estás aquí

A mi lado, cogiéndome de la mano

Dándome calor en cada abrazo y mitigando mi dolor.

Sirviéndome de colchón que amortigua cada golpe que me doy.

Sigues viva en mí, en mi mente, en mi corazón.

Sigues viva en la gente a las que diste todo.

Tu corazón estalló pero de tanto amor, de tanto amar.

Y ya han pasado veinte años, ¡caramba!

Y me parece que fue ayer cuando te besé los labios por última vez.


A mi abuela, Mercedes.

AÚN ME HUELE A CAFÉ POR LA MAÑANA

Todavía recuerdo tu agradable olor a café,

Esos besos cariñosos que enrojecían mis mejillas con el tenue carmesí de tus labios.

Tus manos grandes y delicadas y esos dedos alargados cosquilleándome la espalda.

Recuerdo tu cara sonriente, esa tez oscura y tus gráciles gestos salpicados de alboroto.

Y esa imponente altura que a mis cinco años parecía insalvable

Con tus piernas largar y torneadas, ese caminar acelerado,

Tu dulce voz cantarina y esa alegría desbordada, tu paciencia tus bondades.

Ese cuerpo desnudo aquejado por los años, marcado por las líneas del tiempo.

Y tu pelo blanquecino, alisado.

Tu mirada sincera, y ese ímpetu continuo, esas prisas, esa entrega, esos días.

Me parece que sigues besando mis manos,

Acariciando mi pelo, arropándome al dormir,

Arrullándome en la cuna, enseñándome a soñar.

Inyectando en mi vida compromiso y valor.

Enseñándome a dar, desprenderme sin ni siquiera esperar.

Sí, creo que estás aquí, acompañándome al andar

Empujándome para que no me quede atrás. Alentándome,

Sigues aquí, te siento al amanecer cuando besas mi frente.

Te fuiste, inexplicablemente pero sé que estás aquí

A mi lado, cogiéndome de la mano

Dándome calor en cada abrazo y mitigando mi dolor.

Sirviéndome de colchón que amortigua cada golpe que me doy.

Sigues viva en mí, en mi mente, en mi corazón.

Sigues viva en la gente a las que diste todo.

Tu corazón estalló pero de tanto amor, de tanto amar.

Y ya han pasado veinte años, ¡caramba!

Y me parece que fue ayer cuando te besé los labios por última vez.

lunes, 21 de febrero de 2011

JA JA JA O CÓMO REÍRSE DE LOS TÓPICOS OFENSIVOS

"Tenía que ser mujer" escuchamos a algún hombretón decir cuando alguna fémina hace algo que a los ojos de un conductor normal está mal. Suelen argumentar que su condición de mujer las hace menos aptas para la conducción. Es una observación, sin duda, machista. Es una visión retrógrada y, además, falaz porque sólo basta con echarle un ojo a las estadísticas de conducción en las que se demuestra que las mujeres son mejores conductoras que los hombres. Es un tópico el de que las mujeres conducen mal, pero está tan extendido que parece que fuera cierto.

Pero también me preocupan otra clase de tópicos, como el de aquellas personas que creen que por llamarte "negro de mierda" te están ofendiendo. Hombre, la verdad que me llamen "de mierda" es lo único que me puede molestar, porque lo de "negro" a ver a quien se lo niego. Pero lo realmente preocupante es el grado de ignorancia de ese tipo de personas, que creen que por llamarte eso te están hundiendo precisamente en la "mierda". No se dan cuenta que, en mi caso particular, no soy negro: soy mulato. Es decir, mitad negro, mitad blanco. Y eso para un observador cualquiera salta a la vista.

Lo único incómodo de mi color es que para los negros no soy más que un mulato (y créanme que muchos lo dicen en tono despectivo) y para los blancos no soy más que un negro. No soy ni de uno ni de otro...pero soy de los dos. Vaya cosa más curiosa, ¿no? Sería mejor, pensando de prisa y a lo loco, ser blanco (y sólo blanco) o ser negro (y sólo negro). Así me evitaría encontrarme en tierra de nadie. Pero luego pienso con más calma y digo: "pero si es divertido ser dos cosas a la vez sin ser de ninguna".

Pero eso unido a lo de "vete a tu país" (como si yo hubiera comprado una nación y estuviera dentro de mis propiedades particulares que fueran a ser heredadas por mis descendientes y no pudiera estar en esta o en otra que me apeteciera porque, aparentemente, la persona que me ha dicho eso es la dueña) ya lo que me provoca es risa. Antes me molestaba, sinceramente, pero me he convencido a mi mismo de que no tengo porqué incomodarme si un policía me para (y lo hacen mucho), me pide la documentación y cuando le paso el DNI (español porque tengo doble nacionalidad) lo miran por todos los lados imaginables con el fin de descubrir lo que esperan sea cierto: que es falso!!! Pero se dan con un canto en los dientes cuando comprueban que todo está correcto y como para joder me dicen lo de que no he nacido en España. Eureka!!! Acaba de descubrir usted el secreto mejor guardado de la historia universal!!!

A quienes debe parecer realmente increíble es a los negros o mulatos que han nacido en España y que son españoles. El que siempre le estén preguntando "¿De dónde eres?" y le conteste "De Madrid". Y el susodicho reitere: " Sí, pero dónde has nacido". "En Madrid, tronco. En el La Paz, para más señas". Y le responda, insistiendo aún más: "Ahhh, como eres 'morenito'". ¿Qué pasa que si es color azabache no puede ser de aquí? Esa es una de las tantas cosas que deben cambiar. Hay que aprender y conocer la diversidad.

¡Y si eres gay ya es lo más! Que te llamen "maricón" es como la ofensa más grande que le pueden hacer a un gay (según algunos). Uyuyuy!! "¡Cómo le he jodido diciéndole eso!". JA JA JA. Aquí es donde me entra la risa descontrolada. Mucha gente se ha quedado descolgada en el camino y sigue pensando que esa palabra puede hacer mella en alguien. Por lo menos no será a mi persona a la que afecte.

Hay otras palabras que ofenden más como que te llamen ladrón o prevaricador, aunque sabemos que en algunos lugares del Reino esas palabras han perdido su valor original y ahora sirven para encumbrar a los corruptos que aceptan trajes a cambio de beneficiar a amigos, o que saben de primera mano que sus subalternos están metidos hasta las cejas en la mayor trama corrupta de toda la historia de la democracia. Ellos se ríen de nosotros por cosas verdaderamente graves. Vamos a reírnos un poco de los tópicos, entonces, porque realmente no nos vamos a pegar un tiro como sí ha dicho que hará el dueño de una gran empresa, ahora en problemas económicos por segunda vez.

¡A reír que es sano, muchachos!

Amín Arias.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Dímelo al oido, vida.

Mírame, Ojos Mar, y dime si no ves amor en mis ojos.

Dime si el fuego que arde en mi es tan tenue que no te quema,

Si las llamas que emanan de mi alma no tocan tu cuerpo.

¿O es la oscuridad de la noche la que te distrae?

Te aseguro, vida, que el deseo es tan grande que mi sexo no para de crecer,

Mi respiración se agita, y sin tocarme, mojo mi cuerpo.

Un escalofrío recorre mi ser al sentir tus manos, al escuchar tu explosión.

Mírame y dime si no ves que mi cuerpo se queda sin fuerzas tras las embestidas.

Dime si no sientes las convulsiones y cuando te aprieto la cintura.

¿Me sientes? Yo te siento. Yo te veo.

lunes, 10 de enero de 2011

INSCRÍBETE Y VOTA... PARA QUE TU VOZ SE OIGA.


Desde el principio de los tiempos el hombre se ha visto obligado a trasladarse de un lugar a otro por diversas razones. Los movimientos migratorios se asentaron con el auge del comercio, principalmente en la zona mediterránea, con los constantes desplazamiento de un lado y otro de las costas africana y europea. Pero con el surgimiento de los nacionalismos y, en gran medida, su radicalización se ha impuesto a las naciones un sentido de pertenencia tal a la tierra habitada que se avoca inexplicablemente a la exclusión del foráneo.

Del Viejo Continente salieron miles de personas hacia Las Américas y se establecieron, desafortunadamente, a sangre y fuego, mermando las poblaciones autóctonas y trasladando desde África un sinnúmero de individuos, los que fueron obligados a trabajar como esclavos, en lo que fue la mayor de las masacres universales, en la más absoluta negación de sus derechos humanos.

Son siglos de infortunio de los “países del sur” que, sin embargo, no podemos achacar de forma exclusiva a la explotación sufrida por parte de sus colonizadores, sino también a la inestabilidad política y la corrupción de la que parece muy difícil que se liberen. Y es dentro de esas visiones tan catastróficas de su propio futuro en las que miles de personas abandonan sus países, sus familias, sus vidas. Intentan encontrar un lugar en el que establecerse y trabajar de forma digna para poder llevarse el pan a la boca, para dar esperanza a sus descendientes o incluso a sus propios padres. Es en medio de esa realidad que se suben a una “patera” y cruzan, a riesgo de sus propias vidas, el Atlántico.
¡Cuántas vidas se han quedado en el mar! ¡Cuántos niños han perdido a su padre, a su madre! ¡Cuántos padres han perdido a sus hijos!

Desde Latinoamérica llegan cada día aviones repletos de ilusión y con manos dispuestas a trabajar. Muchos de ellos con carreras universitarias, pero que de la forma más amable aceptan cualquier trabajo de baja cualificación, únicamente porque sí que quieren trabajar. Otros tantos no poseen conocimiento alguno y se ocupan de hacerlo lo mejor que pueden porque allí, en sus países, no pueden darle a sus hijos las oportunidades que no tuvieron ellos mismos.

Encontrarse con que el paraíso soñado no es tal, resulta bastante duro. Encontrarse con que sufrirán el rechazo en muchas ocasiones, que les mirarán de reojo y por encima del hombro en otras tantas, es muy duro. Afortunadamente no todos piensan igual. No todos se atreven a inventarse un videojuego en el que la diana sea un inmigrante negro, no todos atacan a los que llegan del otro lado del mediterráneo únicamente porque tengan una religión diferente. Afortunadamente no todos esconden estrepitosamente sus bolsos debajo del brazo, con tanta fuerza que parece que se lo fueran a clavar en las costillas, cuando ven acercarse a un chico delgado, con pelo a lo afro o trenzas que se acerca de frente. Afortunadamente.

Y una de esas fortunas es tener un Gobierno como el de José Luis Rodríguez Zapatero con políticas de integración para los inmigrantes y con un discurso claro de respeto de sus derechos. Un Gobierno que reconoce a los extranjeros como iguales, como personas que aportamos, que trabajamos, que diversificamos y que también somos merecedores del mayor respeto porque somos parte de esta sociedad. Una sociedad plural, de iguales dentro de la diversidad.

En ese sentido y con esa coherencia el Partido Socialista ha lanzado, el pasado 15 de diciembre, una campaña informativa dirigida a la comunidad extranjera residente en España. Es una campaña con la que se quiere hacer llegar el mensaje de que tenemos derecho a decidir, que podemos votar por los alcaldes que queremos para nuestros municipios, apostar por el presidente que mejor represente los intereses ciudadanos en nuestras Comunidades Autónomas.
Un derecho que hemos conseguido gracias al esfuerzo titánico del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que se ha empeñado en que, vengamos de donde vengamos, se escuche nuestra voz. Una apuesta del Gobierno por conseguir que se firmasen los acuerdos de reciprocidad que reconocen a los extranjeros como ciudadanos de pleno derecho.
Y por eso Perú, Ecuador, Bolivia, Colombia, Chile, Paraguay, Noruega, Islandia o países tan lejanos como Nueva Zelanda, que suman más de 350.000 electores, son los primeros en poner voz a sus nacionales en España.

Pero el trabajo no termina aquí. Tenemos que continuar trillando la senda para que se vayan sumando más y más países. Es nuestro compromiso. Es nuestra responsabilidad. La de concienciar y decir que sólo este Gobierno es el que se ha preocupado por dotarnos de lo que por derecho nos toca.

Los búlgaros, rumanos, franceses, alemanes y todos los ciudadanos de la Unión Europea, que son en España 1.700.000 personas, podrán elegir a sus representantes en las próximas elecciones del 22 de mayo, allí donde vivan. Y por supuesto, lo originarios de otros países, que aunque de momento no hayan firmado los acuerdos de reciprocidad, que tengan la nacionalidad española también podrán ejercer su derecho al sufragio.

No importan las fronteras si compartimos un sueño, como reza la campaña. El sueño de ciudadanía por el que tanto apuesta el PSOE y tiene tan claro el Gobierno de España. Por eso en el último Consejo de Ministros se ha dado el visto bueno al Anteproyecto de Ley de Igualdad de Trato, una ley que establece esa apuesta por el respeto a los diferentes, a la diversidad, a la inclusión y el rechazo expreso a las divisiones y a la discriminación por sexo, raza o etnia, origen, orientación o identidad sexual o discapacidad.

Bajo el lema “Inscríbete para Votar” el partido socialista fomenta la inscripción en el Censo de Extranjeros Residentes (CERE), antes del 15 de enero de 2011. Y aunque no estemos pidiendo el voto, sí pedimos que voten. Pero que voten haciendo una profunda reflexión y poniendo sobre el tapete la realidad de la vida política actual. Poniendo en una balanza quiénes piden contratos de integración o apoyan las decisiones de centros escolares de no aceptar a niñas sólo porque lleven un velo que cubre su pelo o quiénes pregonan que colapsamos la sanidad pública o los que simplemente dicen que vivimos del cuento, frente a los que nos dan participación, nos tratan como iguales, se empeñan en nuestra integración y creen en nuestra ciudadanía y en la diversidad de esta nueva sociedad.
¡Porque queremos escuchar la voz de todos!